miércoles, 4 de marzo de 2015

Etapa de época

-Comprende desde el final de la Primera Guerra Mundial hasta la Gran Depresión de 1929.
Principales vehículos:
·         1922–1939 Austin 7
·         1924–1929 Bugatti Type 35
 
·         1927–1931 Ford T
 
·         1930 Cadillac V16

Etapa pre-guerra

Desarrollo de los coches completamente cerrados y de forma más redondeada.
Los automóviles más relevantes de esta época son:
·         1932-1948 Ford B
 
·         1934–1940 Bugatti 57
·         1934–1956 Citroën Traction Avant
·         1938–2003 Volkswagen Sedán

Etapa moderna

Caracterizada por el desarrollo de motores más seguros y eficientes y menos contaminantes.
·         1961-1992  Renault 4
·         1966-presente  Toyota Corolla, Chrysler Challenger, Ford Mustang
·         1970-presente  Range Rover
·         1974–presente  VW Golf
·         1975–1976  Cadillac Fleetwood Seventy-Five - uno de los autos más grandes fabricados.
·         1976–presente  Honda Accord
·         1986–presente  Ford Taurus
·         1983-1998  Peugeot 205
·         2000- Presente  Lamborghini, BMW, Ferrari, Alfa Romeo, etc...
·         2001-2010  Chevrolet Chevi
·         2002-Presente  Ford Fiesta
·         2003-Presente  Volkswagen Jetta
·         2004-Presente BMW Z4
·         2005-Presente Ford Mustang GT
·         2012-Ford Focus 1.0 ECOBOOST 125 C.V.
 

Fordismo

El fordismo apareció en el siglo XX promoviendo la especialización, la transformación del esquema industrial y la reducción de costos. La diferencia que tiene con el taylorismo, es que esta innovación no se logró principalmente a costa del trabajador, sino a través de una estrategia de expansión del mercado. El fordismo (con ayuda anterior del taylorismo) llega para romper con ese monopolio del trabajo, por un trabajo alienante con características que llevan al obrero a perder ese "monopolio" y por ende perder el control de los tiempos de producción. La idea de sumar la producción en cadena a la producción de mercancías no sólo significó las transformaciones sociales y culturales que podemos resumir en la idea de cultura de masas o masas media. Como prototipo se puede hablar de la creación de automóviles en serie, de la expansión interclasista del consumo que deviene en nuevos estímulos y códigos culturales mediados por el capital. En resumen, podemos contar como elementos centrales del modelo fordista:
·         Aumento de la división del trabajo.
·         Profundización del control de los tiempos productivos del obrero (vinculación tiempo/ejecución).
·         Reducción de costos y aumento de la circulación de la mercancía (expansión interclasista de mercado) e interés en el aumento del poder adquisitivo de los asalariados (clases subalternas a la élite).
·         Políticas de acuerdo entre obreros organizados (sindicato) y el capitalista.
·         Producción en serie.

Taylorismo

El taylorismo, en organización del trabajo, hace referencia a la división de las distintas tareas del proceso de producción. Fue un método de organización industrial, cuyo fin era aumentar la productividad y evitar el control que el obrero podía tener en los tiempos de producción. Está relacionado con la producción en cadena. Se basa en la aplicación de métodos científicos de orientación positivista y mecanicista al estudio de la relación entre el obrero y las técnicas modernas de producción industrial, con el fin de maximizar la eficiencia de la mano de obra, máquinas y herramientas, mediante la división sistemática de las tareas, la organización racional del trabajo en sus secuencias y procesos, y el cronometraje de las operaciones, más un sistema de motivación mediante el pago de primas al rendimiento, suprimiendo toda improvisación en la actividad industrial. Frederick W. Taylor intentó eliminar por completo los movimientos innecesarios de los obreros con el deseo de aprovechar al máximo el potencial productivo de la industria. Hizo un estudio con el objetivo de eliminar los movimientos inútiles y establecer por medio de cronómetros el tiempo necesario para realizar cada tarea específica.
Según el propio Frederick Taylor, las etapas para poner en funcionamiento su sistema de organización del trabajo eran las siguientes:
·         1. Hallar diez o quince obreros (si es posible en distintas empresas y de distintas regiones) que sean particularmente hábiles en la ejecución del trabajo por analizar.
·         2. Definir la serie exacta de movimientos elementales que cada uno de los obreros lleva a cabo para ejecutar el trabajo analizado, así como los útiles y materiales que emplea.
·         3. Determinar con un cronómetro el tiempo necesario para realizar cada uno de estos movimientos elementales y elegir el modo más simple de ejecución.
·         4. Eliminar todos los movimientos mal concebidos, los lentos o inútiles.
·         5. Tras haber suprimido así todos los movimientos inútiles, reunir en una secuencia los movimientos más rápidos y los que permiten emplear mejor los materiales más útiles.